Última Entrada.

Trump, los aliados europeos de la OTAN y Ormuz

Una diplomática de frenética actividad, Kaja Kallas se aisló de las redes sociales durante seis días, unas vacaciones tuiteras que coincidieron con la peor fase de la guerra de sus aliados Estados Unidos e Israel contra Irán. La escasa actividad se repitió en la cuenta de Úrsula von der Leyen, también habitual comentarista de conflictos y guerras, pero que, en el caso de Irán ha tenido un papel oscuro que, al contrario que los comentarios de varios países europeos no se ha modificado con el paso del tiempo. Es más, la postura de la UE ha contrastado con la de los Estados miembros, que finalmente han visto la luz y aceptado, siempre a la zaga del Gobierno español, que ha insistido en ello desde el primer día, la ilegalidad de la agresión primero contra Irán y posteriormente también contra Líbano. La postura de Kallas y von der Leyen, sin embargo, se ha mantenido estable en una versión de la guerra en la que el intento de evitar acusaciones de hipocresía ha provocado una narrativa que ha hecho desaparecer la agresión inicial para centrar las condenas en la respuesta de Irán.

De esa forma, la UE no ha tenido que explicar, aunque realmente ningún periodista se lo habría preguntado en sus ruedas de prensa, por qué la agresión externa en Ucrania -una guerra mucho más provocada y mucho menos asimétrica que la que se libra contra Irán- recibió como respuesta una movilización de recursos económicos, financieros, políticos, diplomáticos, humanitarios y militares sin precedentes en la Unión Europea y en Irán ni siquiera se ha movilizado ayuda humanitaria. El Gobierno de Teherán no ha recibido, por supuesto, ninguna propuesta de asistencia para derribar los cazas de las dos potencias nucleares que durante 39 días han bombardeado objetivos militares, colegios, hospitales, clínicas dentales, orfanatos, polideportivos, institutos de investigación sanitaria, universidades, puentes, barrios comunes, refinerías o incluso la única central nuclear activa del país. Los argumentos con los que se considera una obligación moral enviar Patriots a Ucrania no fueron válidos para defender a la población palestina de la masacre israelí y tampoco lo han sido para derrotar la agresión de Washington y Tel Aviv. Tampoco España, que se jacta de defender la legalidad internacional y afirma haber actuado de la misma manera en todos los escenarios de conflicto explica por qué solo Ucrania merece recibir armamento para defenderse de una agresión. Sigue leyendo

Reportes del frente archivados.

Registro

abril 2026
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  
Follow SLAVYANGRAD.es on WordPress.com

Ingresa tu correo electrónico para seguir este Blog y recibir notificaciones de nuevas noticias.

Únete a otros 2.256 suscriptores

Estadísticas del Blog

  • 2.540.701 hits